Estudiar una oposición, un largo camino

Una vez decidida la oposición a la que nos vamos a presentar tenemos que tener claros una serie de puntos antes de empezar a estudiar.

Debemos preparar un espacio para nuestro estudio, acondicionado a tal objetivo y que nos sea cómodo y agradable. A partir de este momento es muy probable que pasemos muchas horas ahí, por eso, ¿qué mejor que adaptarlo a nuestros gustos o necesidades? Vete a por el material que necesites tablones, pizarras, subrayadores, lápices, bolígrafos, post-it, etc. Será importante a la hora de realizar los esquemas – resúmenes de tus temas.

Prepara metas cortas y asequibles, por supuesto la meta final es el día del examen pero hasta que se publica una convocatoria estás libre de “responsabilidad” y cuando nos queramos dar cuenta ya es demasiado tarde. Por esta razón, marca unos objetivos, un calendario de estudio que te ayude a seguir el ritmo. Las horas y el tiempo de estudio debes marcarlas bien, no es preciso que comiences a tope desde el principio, más aun, si no tienes disponibilidad de horario o hace tiempo que no te sientas en la silla para estudiar. Pon un horario reducido, siempre algo que se pueda cumplir y sigue aumentanto el tiempo de estudio según pasen las semanas. Cuando te quieras dar cuenta ya podrás estar una jornada completa ¡dándolo todo!

Mira bien los temas, elabora unos apuntes, resúmelos y entiéndelos y por supuesto, no te olvides de hacer los esquemas al final. Te permitirá echar un vistazo y hacer una repaso rápido para que ese tema no quede en el olvido.

Por supuesto, concédete premios cuando cumplas estas pequeñas metas, no tienen por qué ser relacionados con el estudio en sí, si no premios personales que te satisfagan.

Si sigues estas pequeñas premisas sin duda podrás establecer unas bases buenas para presentarte a un oposición. Por supuesto esto no lo es todo, lo más importante es la constantia y el trabajo continuo, ya sabes, no decaigas el mejor premio lo encuentras al final del camino.